CADENAS MUSCULARES GDS

CADENAS MUSCULARES GDS2017-10-30T18:26:49+00:00

¿Qué es?

Se podría decir que es una visión global para el tratamiento del cuerpo.
Se apoya en la experiencia de la observación morfológica y su relación con lo psicológico, partiendo de la base que el cuerpo es lenguaje y que todo gesto está cargado de psiquismo.
Nuestro cuerpo consta de una gran cantidad de músculos, los cuales se agrupan entre sí formando seis grandes familias de acuerdo a su situación y dirección de fibras:
músculos anteromedianos (AM): se situan fundamentalmente en la parte anterior y medial del cuerpo.
músculos posteroanteriores(PA): situados en la zona central del tronco, próximos a la columna vertebral, tanto delante como detrás, pero mayoritariamente en la zona posterior.
músculos anteroposteriores(AP): situados en la zona central del cuerpo, tanto delante como detrás, pero en mayor porcentaje en la zona anterior.
músculos portromedianos(PM): situados en la zona posterior y central del cuerpo.
músculos anterolaterales(AL): situados en la zona anterior y lateral del cuerpo.
músculos posterolaterales(PL): situados en la zona posterior y lateral del cuerpo.

 

¿Cuales son las características de la terapia GDS?

En la práctica, el planteamiento de la terapia pasa por tres fases tras la valoración inicial:

Fase 1: El aprendizaje inicial

O lo que llamamos “nociones básicas”, donde nos familiarizamos con la forma del esqueleto y aprendemos de nuevo cómo estar de pie, cómo caminar y cómo sentarnos, de modo que nuestro día a día gane conciencia y no suponga una carga para nuestras articulaciones.

Fase 2: El tratamiento manual

Es un tratamiento individual de equilibración de las tensiones por parte del terapeuta. Aquí se aplican diferentes técnicas: presiones inhibitorias, trazos modelantes, torsiones óseas, percusión, ejercicios isométricos, movilizaciones, estiramientos…

Fase 3: El mantenimiento

Se realiza por medio de un entrenamiento grupal mediante ejercicios y prácticas diversas, para profundizar en lo iniciado en las fases anteriores. Aquí es el propio sistema nervioso del alumno quien va a ser entrenado para sentir desde dentro todos los nuevos esquemas posturales y de movimiento, con fin de que perduren en el tiempo y que se hagan automáticos (propiocepción). A lo largo del trabajo se va descubriendo el propio cuerpo (tantas zonas y articulaciones que ni se conocían) en base a la respiración, la atención, la precisión… haciendo hincapié en el “cómo hacer”.

La actividad muscular según nuestra personalidad

En el eje vertical de la personalidad, representado por la columna vertebral aparecen las siguientes opciones de desequilibrio:

El desequilibrio hacia delante, que simboliza la necesidad predominante de ser útil, enfatizando lo mental, el control, la acción planificada y la preocupación por el futuro.
El desequilibrio hacia arriba que simboliza la búsqueda predominante de lo ideal, enfatizando lo espiritual y la perfección rígida.
El desequilibrio hacia atrás que simboliza la predominancia de lo afectivo, las raíces, la identificación con el pasado, el centrado inmóvil.

El segundo eje horizontal o relacional está representado por otras dos familias musculares que simbolizan nuestras opciones de relación y comunicación con el medio y que complementarán e influirán en nuestro eje vertical de la personalidad:

La tendencia centrípeta, hacia sí mismo, que privilegia la percepción analítica y la reserva.
La tendencia centrífuga, hacia el exterior, que privilegia la percepción sintética y la expansión.

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