El dolor de espalda es uno de los grandes males que todo el mundo padece alguna vez en su vida. En la vida actual, con grades dosis de sedentarismo, tenemos todavía más dolores de este tipo. Pero si prevenimos es posible evitar la gran mayoría de ellos, que realmente vienen de malos hábitos en nuestra vida diaria.

El dolor de espalda puede tener diversos orígenes, por lo que siempre debemos pensar en aquello que hacemos mal e intentar corregirlo. Además, hay algunas cosas que a veces no tenemos en cuenta y que nos pueden ayudar a evitar esos dolores o a mitigarlos.

Corrige tu postura

Esta es una de las primeras cosas que deberías hacer. Tanto sentado como de pie debemos tener una buena postura o de lo contrario, tras largas horas sentiremos dolor en la espalda. En la gran mayoría de los trabajos o bien estamos muchas horas de pie o bien estamos sentados. Sea como sea, la postura en ambos casos debe cuidarse. Nuestra columna tiene una posición natural en S, por lo que debemos mantenerla. Es importante estar erguidos, con el cuello en alto y los hombros ligeramente hacia atrás, con el estómago contraído. Es difícil adoptar una postura constantemente, pero debemos convertirlo en un hábito y notaremos la diferencia.

Practica deportes que te ayuden

Hay algunos deportes que ayudan muchísimo a reforzar la musculatura de lo que es nuestra faja natural, el core. No se trata solo de los abdominales, sino de toda esa musculatura interna que nos mantiene erguidos y con buena postura. El pilates es muy recomendable, porque además nos hacemos más conscientes de nuestra postura corporal y de cómo caminar o sentarnos erguidos. Por otro lado, también el yoga nos puede ayudar en este sentido. La natación es un deporte ideal para reforzar la musculatura de la espalda.

Fuente: bezzia.com