Esguince de tobillo: Tratamientos y recuperación

Cuando las estructuras que mantienen estables a las articulaciones, entre las cuales están los ligamentos, son forzadas a realizar un movimiento desde una posición para la que la articulación no fue creada, se produce una rotura en ésta, formando de esta forma los esguinces.

Es importante que conozcáis las distintas formas de tratar un esguince de tobillo, ya sea si os llegase a ocurrir o a alguien que conozcáis, para que os resulte más fácil tomar acción de la situación y no empeorar la lesión. Los tratamientos pueden ir desde la fisioterapia, lo cual es necesario en la mayoría de los casos, hasta la cirugía, solo en los casos más extremos.

¿Qué es un esguince de tobillo?

Es una lesión producida cuando se realiza un mal movimiento con el pie, tanto doblar, torcer o girar, lo cual puede provocar un estiramiento o un desgarre de las bandas resistentes de los tendones que se relacionan con la articulación del tobillo. Cuando ocurre un esguince, los que resultan más perjudicados son los ligamentos laterales externos, conformados por:
▪ Ligamento peroneoastragalino anterior.
▪ Ligamento calcaneoperoneo.
▪ Ligamento peroneoastragalino posterior.

Dependiendo de la gravedad de los esguinces, la lesión podré clasificarse de la siguiente manera:

Grado 1: Cuando esto ocurre, la persona puede seguir caminando, aunque con una pequeña molestia, y una pequeña inflamación que parece un hematoma. Consiste en una distensión leve que se puede solucionar de manera ágil y sencilla con un tratamiento terapéutico, y no debe ser inmovilizado. Se caracteriza por:

▪ Estiramiento de ligamentos, generalmente el peroneoastragalino anterior.
▪ Sensibilidad puntual.
▪ Ausencia de laxitud del pie.
▪ Recuperación en 1-2 semanas.

Grado 2: Cuando esto ocurre, la persona camina con mucha dificultad y dolor, la inflamación surge casi inmediatamente después de que se ocurra la lesión y el hematoma es muy evidente. Consiste en una distensión ligamentosa con rotura parcial que no necesita inmovilización, y se podrá recuperar con un tratamiento fisioterapéutico de 2 a 5 semanas. Se caracteriza por:

▪ Desgarro leve de los ligamentos, generalmente el peroneoastragalino anterior y el calcaneoperoneo.
▪ Sensibilidad difusa.
▪ Laxitud ligera a moderada.

Grado 3: Cuando esto ocurre, la persona no podrá caminar debido a la gran cantidad de dolor que lo hace imposible, además de que el hematoma y la inflamación serán completamente evidentes desde el primer momento. Consiste en un traumatismo de alta potencia, normalmente asociado con la fractura de la articulación del tobillo, y necesita tratamiento quirúrgico e inmovilización, junto a una rehabilitación de entre 3 y 6 meses. Se caracteriza por:

▪ Desgarro considerable de ligamentos, afectando al peroneoastragalino anterior, el calcaneoperoneo y el peroneoastragalino posterior.
▪ Sensibilidad puntual y difusa.
▪ Laxitud moderada a grave.

¿Por qué no se debe inmovilizar un esguince de tobillo?

Mientras que un músculo que no ha sido inmovilizado puede recuperarse parcialmente luego de una semana de trabajo, uno que sí lo haya estado va tardar al menos 3 semanas de rehabilitación. Esto es más evidente cuanto más joven sea la persona.

Cuando ocurre un esguince leve o moderado de los tendones del tobillo, se necesita una ligera movilidad para facilitar el proceso de recuperación. Esto no será posible si se inmoviliza totalmente el pie con una escayola o yeso, ya que empeorará la lesión y facilitará la conversión en un esguince repetitivo. Por eso, un vendaje funcional que permita movimientos parciales durante la curación del mismo hará que la rehabilitación posterior sea mucho menos necesaria.

Aunque la movilización de una lesión pueda empeorar ligeramente el hematoma inicial, puede también favorecer la regeneración, la cual vendrá acompañada de distintos factores, como el aumento de la llegada de sangre que destruirá el tejido dañado.

Tratamiento de un esguince de tobillo grado 1 y 2

Cuando se esté durante la rehabilitación de un esguince de tobillo, se deben pasar por las distintas fases de curación y debéis de respetar los procesos y la duración de cada una.

Primera fase. Tratamiento para un esguince de tobillo en estado agudo (Primeras 24-72 horas)

Para iniciar este tratamiento, y, de esta forma, disminuir la inflamación que se formará, se debe aplicar hielo a la zona lastimada en el primer momento en que la lesión suceda, y así reducir la cantidad de dolor. Aun así, la aplicación de frío no evitará la reacción inflamatoria positiva que sustituirá el tejido dañado de la piel por tejido nuevo y sano. No es recomendable el consumo de anti-inflamatorios, ya que, aunque reducen el dolor, no permiten que la piel se recupere adecuadamente y puede aumentar los riesgos de cronificación.

Se deberá iniciar el apoyo sobre el pie justo cuando el dolor disminuya, y así se estimularía la circulación y se mantendría el funcionamiento de los tejidos que no han resultado lesionados. Se recomiendan ejercicios cardiovasculares y de fortalecimiento de los miembros inferiores y superiores, en cuanto no se genere dolor.

Además de utilizar hielo para bajar la inflamación, existen tres tratamientos importantes que reducen la hinchazón sin dejar una cicatriz incorrecta:

▪ Se puede realizar un masaje tipo bombeo, que ayuda a absorber el hematoma, producido luego de la lesión, con mayor facilidad. Esto ayuda a facilitar los movimientos del tobillo para que el paciente pueda pisar lo antes posible con un nivel mínimo de dolor, lo cual ayudará al proceso de cicatrización del ligamento para que sea más elástica, más resistente y mucho menos dolorosa, tomando en cuenta que posteriormente se necesitará un vendaje funcional para evitar una nueva torcedura. Para eliminar el exceso de líquido de la articulación, se pueden aplicar masajes de evacuación y de estimulación de la circulación o un masaje de drenaje linfático manual.

▪ Se puede aplicar un emplasto de arcilla con vinagre de vino tinto, el cual es un remedio casero y efectivo que ayuda a reducir la hinchazón, evacuar la sangre vertida al líquido intersticial y, de esta forma, poder mover el pie lo más pronto posible. Es recomendable utilizarlo durante los 3 primeros días durante una aplicación nocturna.

▪ Se puede utilizar el vendaje funcional para un esguince de tobillo, el cual posee distintas formas de aplicación, las cuales son muy sencillas y eficaces de realizar. Esto ayuda a que el paciente empiece una rehabilitación precoz, lo cual, al mismo tiempo, disminuye las posibilidades de que ocurra una nueva torcedura, ya que la cicatriz será más resistente y el vendaje evita que se realicen movimientos perjudiciales y se pierda la fuerza del tobillo. Éstos deben ser realizados con vendas adhesivas que los profesionales conocen como tape, no deben ser elásticos y el fisioterapeuta que los aplique debe tener un nivel óptimo de conocimiento de qué movimientos está intentando condicionar, ya que no es ideal inmovilizar completamente el pie. Los deportistas lo utilizan a menudo gracias al nivel de seguridad que les proporciona, aunque puede resultar perjudicial para los tendones y por eso se deben limitar los esfuerzos

Segunda fase. Tratamiento para un esguince de tobillo (3-10 días)

Para esta fase lo ideal es continuar con el objetivo anterior de prevenir lesiones adicionales, ya que el tejido que se ha generado en sustitución del tejido lesionado es frágil. Si se realiza cualquier actividad extrema, la lesión puede regenerarse, por eso es muy necesario que se mantenga el uso del vendaje funcional.

También se pueden realizar distintos automasajes para disminuir el dolor y la inflamación, lo cual pueda promover la reparación tisular, utilizando calor para aumentar el riesgo sanguíneo y el metabolismo produciendo un efecto analgésico para la zona afectada.

Se debe comenzar el proceso de readaptación deportiva, lo cual se logra caminando con un nivel mayor de velocidad, suavemente para no empeorar la lesión, entre el día 7 y 10 del tratamiento. Podréis reforzar esto con ejercicios de recuperación de movilidad sobre plataformas inestables con apoyo bipodal o unipodal del nivel inicial

Tercera fase. Tratamiento para un esguince de tobillo (10-20 días)

Utilizando el masaje transverso profundo de Cyriax, el cual brinda múltiples beneficios para la resistencia de la cicatriz que se forma luego de un esguince de tobillo, se pueden ayudar a los tejidos del pie para que se vuelvan más elásticos, ya que con la evolución del tejido producido este puede volverse duro y propenso a una nueva lesión.

Para recuperar la fuerza y estabilidad del pie, y aportar la flexibilidad perdida debido a la limitación de los movimientos realizado en la fase anterior, se deben realizar una serie de ejercicios y estiramientos. Entre éstos están los ejercicios de propiocepción para el tobillo nivel intermedio y avanzado, los cuales ayudan a re-entrenar el cerebro y brindarle mayor estabilidad.

Entre otros ejercicios está la re-adaptación deportiva, que se puede lograr corriendo entre el día 12 y 20 del tratamiento, y rebotes o saltos de baja intensidad para adaptar el tobillo a la carga corporal con un nivel bajo de dolor.

Tratamiento para un esguince de tobillo mal curado

Cuando un esguince de tobillo de grado 1 o 2 no es curado adecuadamente puede generar problemas de cronificación, los cuales son más habituales al producirse varias lesiones en la misma articulación del pie. Al ocurrir esto, es recomendable pedir ayuda a un fisioterapeuta que se especialice en lesiones músculo-esqueléticas, el cual podrá evaluar el problema detenidamente y tratarlo correctamente.

Los factores principales que pueden causar un esguince de tobillo cronificado suelen ser:

▪ Adherencias al tendón, producto de una mala cicatrización.

▪ Bloqueos articulares para los esguinces de los ligamentos laterales externos por mecanismos de inversión.

2019-03-29T20:19:54+00:00
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