TERAPIA CRÁNEO-SACRAL

TERAPIA CRÁNEO-SACRAL 2017-11-03T17:49:09+00:00

¿Qué es la Terapia Cráneo-Sacral?

Dentro de los métodos en los que el cuerpo cumple un rol “participativo”, en lugar de ser sometido a tratamientos invasivos, se destaca la Terapia Cráneo-Sacral.
Esta terapia (TCS), que consiste en aplicar una leve presión con las manos, pone en funcionamiento los procesos naturales de curación del cuerpo.
Durante 30 años ha demostrado ser eficaz en una amplia gama de trastornos clínicos vinculados con el dolor y a diversos cuadros clínicos. Es un tratamiento de elección única, y puede combinarse con otras técnicas tradicionales o complementarias.

Beneficios

Esta metodología, ha demostrado aliviar, tanto en niños como en adultos, una amplia gama de trastornos como:

Disfunciones congénitas

Trastornos de la succión y respiración en bebes

Lesiones del sistema nervioso central, medulares y pares craneales

Dolores craneofaciales y migrañas

Fatiga y Estrés

Incoordinación motora

Dolores crónicos de cuello y espalda

Escoliosis, discopatías, hernia de disco

Bruxismo y disfunciones de la articulación témporo-mandibular (ATM)

Trastornos de aprendizaje

Estrés post-traumático y emocional

Autismo y trastornos de la conducta

¿Cómo funciona?

Con un leve contacto un terapeuta entrenado puede percibir las pulsaciones del sistema Cráneo-Sacral trasmitido a todo el cuerpo a través del Sistema Fascial, constituido por Tejido conectivo. Adoptando este tipo de abordaje, el método resulta muy seguro y eficaz.
Como cada órgano, cada músculo, cada vaso etc. está envuelto por esta Fascia, una restricción en la misma puede alterar la estructura del cuerpo y afectar su función. El trabajo terapéutico consiste en ayudar al paciente a re-establecer el flujo normal de movimiento mediante la atenuación o desaparición de esas resistencias.
El Sistema Cráneo-Sacral tiene la función vital de mantener el medio en el que funciona el Sistema Nervioso Central.
Lo conforman las membranas meníngeas y huesos a los que éstas se insertan y el líquido cefalorraquideo que rodea y protege el cerebro y la médula espinal: incluyendo el cráneo (bóveda, cara y boca) y el sacro. Dado que el cerebro y la médula espinal están dentro del Sistema Nervioso Central, es fácil comprobar que el SCS posee una marcada influencia sobre gran variedad de funciones corporales.
Mediante este método, el terapeuta en lugar de actuar sobre el cuerpo para modificar esta situación, sigue las señales del mismo que le indican cómo proceder.
Este sistema tiene la función vital de mantener el medio ambiente en el que funciona el sistema nervioso central.

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